Sant Joan de Labritja , lo más auténtico de Ibiza

13/01/2017

 

Sant Joan de Labritja es el municipio norte de la isla de Ibiza y el más afortunado porque aún hoy se pueden encontrar calas vírgenes, escarpados acantilados y playas casi intactas que alternan con bellos paisajes agrícolas,  esparcidos con algarrobos, almendros y olivos resistentes al paso del tiempo.  Su paisaje conserva la belleza salvaje de la cadena montañosa de Es Amunts, declarada Área Natural de Interés Especial por su gran valor ecológico.

Foto con perspectiva de los montes Es Amunts, en Ibiza. Cadena Montañosa Es Amunts. Municipio de San Juan, Ibiza.

Este municipio ocupa una extensión de 121 Km2 y unos 5.500 habitantes censados, distribuidos en 4 pueblos:  Sant Joan de Labritja, Sant Llorenç de Balafia, Sant Miquel de Balansat y Sant Vicent de sa Cala.  La mayoría de la población de este municipio vive en casas desperdigadas por el campo.  La zona con más construcción turística es el Puerto de San Miguel y Portinatx.   A lo largo de toda la costa se pueden ver la torres defensivas, tan características de la isla, como la de Portinatx o Balansat.

Iglesia de Sant Joan de Labritja Iglesia de Sant Joan de Labritja Una de las calles del pueblo de Sant Joan Labritja Una de las calles del pueblo de Sant Joan Labritja Calle típica del pueblo de Sant Joan de Labritja al norte de Ibiza Calle típica del pueblo de Sant Joan de Labritja al norte de Ibiza

El norte de la isla ha tenido siempre un magnetismo especial para los artistas de todo el mundo.   Muy probablemente por la pureza y riqueza paisajística del campo y de la costa,  o tal vez por la conservación y el cuidado por sus tradiciones,  que siempre han conservado con esmero, o por ambas a la vez.   Conservan tradiciones como la matanza del cerdo, el vino y su cocina tradicional con recetas caseras heredadas de generación en generación, como el famoso postre flaó, o la festividad de la Virgen del Carmen, protectora de los marineros.

Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja, en la calle principal del pueblo. Norte de Ibiza. Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja, en la calle principal del pueblo. Norte de Ibiza.

Históricamente la economía de la zona estaba basada en la agricultura, que lo granjeros complementaban con trabajo forestal  como la obtención de carbón natural y cal.   Sant Joan era una zona muy asolada, de hecho en 1837 no había registro de presencia alguna de comerciantes.  En el siglo XIX emergió un gremio artesanal de carpinteros, herrero, tejedores y comenzaron a levantarse en la zona molinos de ruedas de agua.  Por aquel entonces Sant Joan era muy famosa por su miel, la mejor de Ibiza, y por su abundancia de fuentes de agua fresca, como la fuente del canal de Benirrás.   En los ’70, la conversión al turismo dio comienzo el abandono definitivo de la agricultura y de la tierra.  Ahora con el boom bio y orgánico muchos agricultores han vuelto a la tierra, con sus pequeñas granjas y huertas,  paralelos al auge de los agroturismos, pero muy lejos de representar la principal fuente de ingresos de la zona y de la isla.

Mercadillo de Sant Joan de Labritja, al norte de la isla de Ibiza. Mercadillo de Sant Joan de Labritja, al norte de la isla de Ibiza.

Si visitas el municipio no dejes de entrar en ninguna de sus iglesias, su sencillez, austeridad y antigüedad son un verdadero lujo para los sentidos, como la de Sant Joan, del siglo XVII, muy cerca del popular estanco San Juan, tienda de ultramarinos donde puedes encontrar de todo, incluido su mejor surtido de hierbas de Ibiza.  Las tapas de cualquier bar del pueblo son exquisitas, y lo mejor es su ambiente, sentarse, relajarse y dejar pasar el tiempo, ajenos a cualquier preocupación; auténtica energía positiva.

En el punto más alto del municipio se alza el templo de Sant Miquel, en Puig de Missa, desde donde estratégicamente se puede divisar todo el campo, el puerto de Sant Miquel y el mar.   Es una iglesia del siglo XVI, construida con fines defensivos y una cruz diferente a la del resto de Ibiza.  Tiene dos capillas, la de Benirrás y la de Rubió, con frescos florales y otros motivos religiosos.  La puerta frontal es la entrada para los hombres, y la puerta lateral la de las mujeres.  En 1760 el obispo, en un ataque de estilo y protocolo, prohibió la entrada a los pescadores con las redes de pescar.

Iglesia de Sant Miquel de Balansat, al norte de Ibiza Iglesia de Sant Miquel de Balansat, al norte de Ibiza Port de Sant Miquel, Ibiza Port de Sant Miquel, Ibiza

Sant Llorenç podría ser perfectamente un pueblo fantasma si no fuese por los restaurantes que le dan vida, o los grupos de turistas que vienen a visitar el pueblo y su iglesia, una de las más bonitas y peculiares de Ibiza.  Construida en el siglo XVI, al estilo más austero, sólo tiene una torre con el campanario y un arco en su entrada principal.

Iglesia de Sant Llorenç de Balafia Iglesia de Sant Llorenç de Balafia Iglesia de Sant Llorenç de Balafia, en Ibiza, en el municipio de San Juan, al norte. Iglesia de Sant Llorenç de Balafia, en Ibiza, en el municipio de San Juan, al norte.

A la izquierda del templo un camino conduce al asentamiento de Balàfia, declarado Bien de Interés Cultural por ser uno de los mejores ejemplos de la arquitectura tradicional ibicenca.  Es un grupo de cinco casas de payeses, sin habitar en la actualidad, con torres de defensa adosadas donde se refugiaban en caso de ataque.  Algunos muros conservan cruces blancas pintadas, como protección contra los demonios.

Poblado Asentamiento de Balafia, en Sant Llorenç de Balafia, Ibiza Poblado Asentamiento de Balafia, en Sant Llorenç de Balafia, Ibiza

Sant Vicent de Sa Cala fue, hasta el siglo XVIII, uno de los confines de la isla donde era prácticamente imposible conseguir trabajo o comida si no tenías tierra.  Sin embargo muchos ibicencos cruzaron las montañas para llegar hasta allí en búsqueda de mejor suerte, y en el XIX ya eran 580 los habitantes del pueblo.  Fue en el siglo XX cuando se hizo famoso por el encanto de ser un pueblo pesquero y a partir de los ’60 el turismo cambió y mejoró sus vidas, siendo en la actualidad su principal actividad económica.  Aún así sigue preservando su encanto y en invierno, con menos turismo, es un pueblo ideal donde perderse y relajarse caminando por su preciosa y tranquila playa de arena.  La iglesia, pequeñita acogedora y con mucho encanto es del XIX  y aún así tardaron 11 años en construirla por falta de personal y porque eran muy pobres.

Iglesia de Sant Vicent Sa Cala, municipio de San Juan, Ibiza Iglesia de Sant Vicent Sa Cala, municipio de San Juan, Ibiza Cala de Sant Vicent de sa Cala, en el municipio de San Juan, norte de Ibiza. Cala de Sant Vicent de sa Cala, en el municipio de San Juan, norte de Ibiza.

El municipio de Sant Joan de Labritja tiene mucho encanto y una energía muy especial,  es sin duda una buena recomendación si vais a estar varios días en Ibiza, una apuesta por el turismo rural de interior, alejado de los nuevos conceptos más artificiales de súper lujo,  un flash back y una auténtica recarga de baterías con la energía más autóctona de la isla.

En Barcoibiza tenemos una gran variedad de embarcaciones ideales para conocer Ibiza y Formentera desde el mar. Te invitamos a leer este otro post sobre cómo alquilar un barco en Ibiza para un día.   Puedes ponerte en contacto para más información a través de:

info@barcoibiza.com

+34 971 194 695

+34 656 37 52 47​⁠

+34 606 33 51 28

Categorias: Ibiza, Playas y Calas, Ruta turística

Etiquetas: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>